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viernes, 1 de junio de 2012

RESTAURANTE BOTIN - MADRID (SPAIN)

First of all, I need to apologize for the quality of the pictures. Somehow they didn’t go through correctly. At least you can see something from my short trip to Madrid, Spain, and my unforgettable visit to the oldest Restaurant in the world.

I arrived on a red eye flight to Spain a few months ago. I had to wait for quite a bit in the Madrid Airport because there was a pilots strike from Iberia. When not? Imagine how “happy” I was when I realized that I had to spend 9 hours at the airport. I just decided to leave my carry on, in a baggage room, take the subway (Metro) and end up in the city centre. I lived in Madrid years ago, and one of the things I remember the most is how well connected everything is. I saved money, time and stress by using the subway and avoiding the crazy traffic that the city has. If you stop in SOL, where most of the lines cross, you’ll be very close to the famous Plaza Mayor (Main Square). I love this place. 

There’s so much history in the walls, in the windows, in the roofs… Everything “smells” like the Spain of the 16th century.

After walking through some of the streets  and enjoying  browsing around the handicraft shops of the town I thought about visiting one of my relatives who I remembered worked in the oldest Restaurant of the world (according to the Guinness Book of Records).  I walked to the Calle de Cuchilleros (Cutler’s Street), number 17 and there I found it. “Restaurante Botin” with its inscription above the main door. That inscription recalls the date when it started serving as a Restaurant; 1725.

Once I entered the Restaurant, I realized why it is that popular. It was pretty early in the morning and it was already full. The staff was super friendly, super active; I can’t believe how fast that guys were moving. Going upstairs to serve some of the tables that are in the upper dining room, going downstairs close to the cave, where there was another dining room… Everybody was well served, and the food was always fresh. You could feel the hospitality, the care… I was allowed to visit the oldest roasting oven. Firmly built, tastefully decorated with beautiful tiles, where the wood of the evergreen oak gives the heat and the unique taste to the Castilian meat, there it was. The smells that were coming from that oven… Ohhh… meat lovers…

Some of the amazing dishes that they serve are the Cured loin of pork, the Garlic Soup with Egg, the Artichoke Hearts with Iberian ham, the Segovia style big mushrooms, the Clams Botin, the famous Baby Squids in their own ink (with rice), the specialty Roast Suckling Pig, or Roast Baby Lamb… What else can I say? I am already getting hungry.

I just hope that I’ve opened your appetite, and if you are planning to visit Spain soon or in the future, you don’t forget to stop by the Restaurante Botin.

I had the privilege to meet the owners Antonio Gonzalez Gomez the Managing Director, his son and Carlos Gonzalez his brother. How friendly, nice, wonderful people they are. I hope you can read this. Thanks again for your time, for the tour in the restaurant, for the food… It was an incredible experience! And thanks to my cousin Dani who really works hard there.

I’ll definitely go back. I’ll go back like Ernest Hemmingway did, like Ava Gardner did and many other people, many of them famous, many of them anonymous, like me. Different centuries, different times, different years, but we all enjoyed the visit to the Oldest Restaurant in the World.

For more information visit www.botin.es


Old bottles in the cave. Botellas antiguas en la cueva.







 

Plaza Mayor - Main Square. Madrid.




Ante todo, tengo que pedir disculpas por la calidad de las fotos. No es nada buena, lo sé, pero no hay manera de arreglarlo, así que espero que lo que os voy a contar sirva para visualizar esas fotos de una manera nítida y clara.

Os quiero hablar sobre mi visita hace unos meses a Madrid, España. Aunque breve me permitió visitar un lugar muy interesante, único, sí, el Restaurante más antiguo del mundo, donde nunca había estado.

Llegué a Madrid en un vuelo nocturno, cansada la verdad, después de muchas horas de viaje. La sorpresa al llegar al Aeropuerto fue que Iberia, cómo no, estaba de huelga, lo que suponía que tenía que quedarme en el Aeropuerto de Madrid por 9 horas hasta llegar a mi destino final. Simplemente decidí irme al centro de la ciudad. 

Dejé mi maleta en consigna, y cogí el Metro. Una de las cosas positivas de este aeropuerto, el de Madrid-Barajas,  es que tiene acceso directo al Metro, que te lleva a donde quieras, evitando el estrés del tráfico, sin perder tiempo ni mucho dinero en un taxi. Una vez en SOL, mi parada, donde casi todos los metros paran, me acerqué a la Plaza Mayor, que caminando está muy cerca. Me encanta este sitio. Hay tanta historia en todos los lugares… ¡Casi puedes olerla! Hay historia en las paredes, en las ventanas, en los tejados… Te sientes rodeado de la España del siglo XVI.

Después de caminar por un rato entre las callejuelas y ver los trabajos artesanales de algunas de las tiendas, decidí ir a visitar a un pariente mío que recordaba trabajaba en el Restaurante más antiguo del mundo (según el Libro Guinness de los Records). Caminé hasta llegar a la Calle de Cuchilleros número 17 y allí lo encontré: “Restaurante Botín” ponía al lado de una inscripción que data de 1725.

Una vez dentro del Restaurante me dí cuenta de por qué es tan famoso. Era temprano por la mañana, pero ya estaba lleno. El personal fue muy amable conmigo. Estos chicos son súper activos, no dejan de moverse… hacia arriba a atender uno de los comedores, hacia abajo, a la bodega a atender el otro… No hay duda de que por eso todos los comensales estaban disfrutando, bien servidos, sintiendo la hospitalidad, el aprecio, el buen trato…

Pude visitar el Horno de Leña. ¡Qué horno! Y qué olor tan rico salía de allí. ¡Ay vosotros amadores del cochinillo español y de la carne castiza! Ese horno, decorado con preciosos azulejos, y alimentado por  madera de roble de hoja perenne, refleja el espíritu de Botín, le da el sello único y exclusivo de calidad, no hay duda de ello.

Algunos de los típicos platos que el comensal puede disfrutar son el Lomo Ibérico de Bellota, la Sopa de Ajo con Huevo, las Alcachofas salteadas con jamón Ibérico, las Setas a la segoviana, las Almejas Botín, los famosos Chipirones en su tinta con arroz, y la especialidad; Cochinillo o Cordero Asado. ¿Qué más puedo decir? Solo que me está entrando un hambre…

Espero que con mi historia os haya abierto un poquito el apetito. Si estáis planeando visitar España pronto o en el futuro, no os olvidéis de visitar el Restaurante Botín.

Tuve el privilegio de conocer a los dueños, a Antonio González Gómez, el Director Gerente, a su hijo y a su hermano, Carlos González. Qué amables, que cariñosos, que gente más maja, como decimos los españoles. Espero que podáis leer esto. Muchas gracias por vuestro tiempo, por el tour por el Restaurante, por la comida… ¡Fue una experiencia inolvidable! Y muchísimas gracias a mi primo Dani también, que trabaja allí tan duro.

Estoy segura de que voy a volver. Voy a volver como lo hizo Ernest Hemmingway, o Ava Gardner o  muchos otros… personajes famosos, o anónimos como yo. No quiero perderme la oportunidad de visitar de nuevo el  Restaurante más antiguo del mundo.


Para más información visita: www.botin.es


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